LEMA DE LA CONGREGACIÓN Y EL COLEGIO

LEMA DE LA CONGREGACIÓN Y EL COLEGIO
SALUDO PASCUAL


FESTIVIDAD DE SAN JOSÉ

FESTIVIDAD DE SAN JOSÉ




En la semana que celebramos al glorioso Patriarca San José
en su día  19 de marzo




Deseamos compartir con ustedes dos oraciones que le honran y que fueron escritas por dos sacerdotes Betharramitas, el Padre Daniel Martín y por el Padre Gaspar Fernández, Superior General de la Congregación.



Letanía betharramita a San José

Respondemos: Que de Ti aprendamos a ser betharramitas

• José, atento a la inspiración de Dios
• José, celoso realizador de la Voluntad de Dios
• José, anónimo colaborador del plan liberador de Dios
• José, humilde en tu grandeza
• José, obediente y confiado en el beneplácito divino
• José, contento con tu misión personal
• José, constante en las buenas y en las malas
• José, impulsado por el solo amor a Jesús y María
• José, en el amor siempre fiel
• José, en la entrega sin limitación
• José, en el servicio siempre puntual y discreto
• José, perseverante hasta la muerte
• José, en la disponibilidad, sin poner condiciones, sin llegar tarde, sin volver atrás.
• José, nuestro poderoso intercesor

Daniel R. Martín scj


La alegría que nos enseña San José

la alegría de la vida cotidiana
la alegría del deber bien cumplido en el taller
la alegría del amor sencillo en la Sagrada Familia
la alegría del silencio contemplativo del Misterio de la Encarnación
la alegría de las exigencias de la participación en la vida pública
 la alegría de la responsabilidad de ser protector  de la fragilidad de María y del niño Jesús
la alegría de pertenecer al pueblo escogido
la alegría de la alabanza y bendición por sentirse elegido y amado con ternura por Dios
 la alegría de hacer lo que Dios manda
 la alegría que viene después de la angustia de haber perdido a Jesús
 la alegría de tener que ponerle al niño el nombre de Jesús
la alegría de que Jesús le obedezca, que parece que le queda tan grande
¡Le quedan a San José tan bien
aquellas conocidas cualidades betharramitas:
¡José, humilde, obediente, constante y contento!

Gaspar Fernández Pérez scj









Declaración de la 155º Comisión Permanente del la Conferencia Episcopal Argentina

La Patria es un don, la Nación una tarea


Declaración de la 155º Comisión Permanente del la Conferencia Episcopal Argentina

1. La celebración del Bicentenario merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo. Urge recrear las condiciones políticas e institucionales que nos permitan superar el estado de confrontación permanente que profundiza nuestros males. La situación actual requiere una actitud de grandeza de parte de todos los argentinos, en particular de sus dirigentes. También nosotros, como pastores, nos sentimos interpelados por esta situación y no nos excluimos del examen de conciencia que se debe hacer.

2. La que sufre es la Nación toda; no es momento para victimizarnos ni para procurar ventajas sectoriales. “Aunque a veces lo perdamos de vista, la calidad de vida de las personas está fuertemente vinculada a la salud de las instituciones de la Constitución cuyo deficiente funcionamiento produce un alto costo social”1 . La calidad institucional es el camino más seguro para lograr la inclusión de todos en la comunidad nacional. Por eso, es necesario que los poderes del Estado, de acuerdo a su naturaleza, actúen respetando su legítima autonomía y complementándose en el servicio al bien común.

3. Si toda la Nación sufre, más duramente sufren los pobres. Este es un reclamo del cual nos volvemos a hacer eco, porque se trata de una deuda que sigue vigente, y que se lee “en los rostros de miles de hermanos que no llegan a vivir conforme a su dignidad de hijos de Dios”2 . Por ello, es el momento de privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales de nuestro pueblo, y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la persona humana, de la familia y de la sociedad.

4. La Patria es un don que hemos recibido, la Nación una tarea que nos convoca y compromete nuestro esfuerzo. Asumir esta misión con espíritu fraterno y solidario es el mejor modo de celebrar el Bicentenario de nuestra Patria.

5. Los cristianos invitamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a unirse a nosotros en la oración para invocar al Señor, que es la fuerza de su pueblo, y a pedirle por nuestra querida Patria argentina: “Salva a tu pueblo y bendice a tu herencia; apaciéntalos y sé su guía para siempre”3 . Una vez más ponemos estos deseos y esperanzas en las manos de Nuestra Madre de Luján.

155º Comisión Permanente
Buenos Aires, 10 de marzo de 2010
 Agencia Informativa Católica Argentina

SAN JOSE

SAN JOSE
Ruega por nosotros en el año del bicentenario de la Revolución de Mayo. 1810-2010